Plan alemán para autos muestra peligro del libre mercado
Por Erik Kirschbaum
BERLIN (Reuters) - La "mano invisible" del libre mercado ha sido reemplazada por una "mano pesada" de la intervención estatal en Alemania, que está gastando una pequeña fortuna para estimular el crecimiento pero generando ganadores y perdedores a lo largo de la economía.
El programa "efectivo por chatarra" del Gobierno que ofrece a cualquiera que deseche un auto viejo 2.500 euros (3.380 dólares) para la compra de un vehículo nuevo, ha provocado un alza sin precedentes en la demanda, dándole a los atribulados fabricantes de autos un muy bienvenido impulso de resistencia a la crisis.
Pero el incentivo, que en 1.500 millones de euros representa sólo una pequeña porción de los esfuerzos de estímulo de 81.000 millones de euros, ha golpeado inadvertidamente a los minoristas, a los talleres de reparación de autos, a los vendedores de autos usados y enviado a los precios del metal chatarra a una caída libre.
En medio de un frenesí sin precedente entre los consumidores para asegurarse sus 2.500 euros antes que se agoten los 1.500 millones de euros del programa, cerca de un millón de propietarios de autos han postulado al incentivo para comprar un auto nuevo y eficiente en el uso de combustible.
El Gobierno prometió ampliar el programa, que llevó a un salto de un 40 por ciento a las ventas de autos nuevos en marzo. Pero todavía no se han acordado los detalles. Algunos políticos conservadores se oponen a ampliar el financiamiento, quejándose acerca de los costos del plan y expresando temores de que sólo empeore las consecuencias posteriores.
"Cuando el Estado interviene para reemplazar la demanda va a haber cierta cantidad de 'daño colateral'", dijo Joerg Kraemer, economista jefe del Commerzbank en Francfort.
Pero Norbert Walter, economista jefe del Deutsche Bank, dijo que los "efectos secundarios" eran un pequeño precio a pagar a la luz de los enormes peligros económicos que Alemania y el mundo enfrentan.
"Los incentivos para los autos funcionan rápida y efectivamente", dijo Walter. "Si de mi dependiera, extendería los incentivos a otros bienes duraderos como refrigeradores, hornos y cocinas que podrían ser reemplazados con modelos nuevos y eficientes". Continued...



